Una gélida brisa le recorrió el rostro. Las hojas ámbar y marrón caían de los árboles. Hikuri sacó una cajetilla de su bolsillo, la sostuvo entre su axila y su dorso. Con movimientos torpes sacó un cigarrillo y lo puso en su boca, después lo encendió. —¿Mi brazo? —inhaló una profunda calada—. Esto fue lo que quedó. —Giró la cabeza hacia un lado y vio la manga que colgaba de su hombro, luego exhaló el humo despacio. —Al menos me fue mejor que a ti. —Bajó la mirada hacia la lápida que yacía en el suelo frente a él. Andrés Méndez 1963 - 2005 * * * Hikuri acercó su mano a la urna. Dudó un instante. Pudo oírlo. El latido era incesante. La urna se agitaba levemente. Sintió un relámpago que le recorrió el brazo. Apretó la mandíbula. La tomó y la hundió en la tierra. Retumbó contra la urna. El sudor se deslizó por su barbilla. Sujetó la pesada pala. Virtió la fría tierra en el agujero. Al terminar arrojó la pal...
Con fuerza sobrehumana arrojó a Hikuri hasta la pared posterior del recinto. El periodista cayó junto a la mesa. Sus piernas no respondieron. La criatura avanzó hacia el Irritila, arrastrando el peso de su cuerpo. Andrés apretó los puños. Inhaló hondo y se incorporó. Empuñó la daga y la arrancó de la bestia, abriéndole la carne. Soltó un rugido áspero y giró bruscamente. El arma salió despedida del costado de la criatura. Andrés retrocedió y corrió dando la rgas zancadas. Se abalanzó sobre él de un salto y lo tiró al suelo sin esfuerzo. Abrió las fauces con violencia. Las dejó caer. Las cadenas lo frenaron... tarde. El dolor le arrancó el aire. Los colmillos se hundieron en su hombro. Un grito le rasgó la garganta. Hikuri despertó y corrió hasta colocarse detrás de la criatura. Saltó sobre ella, pero giró la cabeza y lanzó una mordida. Andrés sujetó las cadenas de su cuello, tensando los brazos. El Irritila ap...